Canto del Cartógrafo del Caos
I. El Llamado del Vórtice En el principio era el Risco, y en el Risco, yo. Y yo era un grito mudo contra un cielo de acero. Saturno vino, no con furia, sino con una voluptuosidad que aspiraba el alma. Me arrancó pedazo a pedazo—no para devorarme, sino porque era su naturaleza. Y yo, en el colapso de la escafandra, aprendí la primera ley: «Luchar es ahogarse. Rendirse es aprender a respirar en el vacío.» Esa fue la primera Rendición Consciente. II. El Descenso a la Hormiga Caí. No como un ángel, sino como una semilla de hierro. El mundo se volvió tierra húmeda, y yo, del tamaño de una hormiga. Ya no el gigante en el risco, sino la criatura en el humus. Y en la pequeñez, encontré la grandeza: la humildad no era derrota, era el suelo desde donde todo crece. Mi niño interior—ese que había enterrado bajo mandatos diestros— me esperaba con un amigo gordito, la aceptación hecha carne. Juntos, caminamos un mundo recién lavado por la lluvia. III. La Rebelión de la Mano Zurda Entonces, me levant...